¿Cómo estudiar en el extranjero me ayuda a sacar lo mejor de mi experiencia universitaria?

Tómate un descanso del campus. Si, luego de algunos semestres, la burbuja universitaria comienza a sofocarte, estudiar en el extranjero podría ayudarte a salir de ese surco para conocer nuevas personas, visitar nuevos lugares y estudiar un nuevo material.

Aprovecha tu ayuda economica. Tu paquete de ayuda económica—incluyendo ayuda federal y estatal—es a menudo transferible a un programa de estudio de no grado en el extranjero. Dependiendo de la ayuda que recibes, un semestre glamuroso en el extranjero podria costar mas o menos lo mismo que un semestre regular en tu pueblo universitario.

Toma clases en tu especialización. No tienes que ser experto en idiomas o estudios internacionales para conseguir crédito por cursos que tomas en el extranjero. Diferentes programas sirven para diferentes especializaciones. Tu departamento de cátedra u oficina de estudios extranjeros puede contarte como ex alumnos ha completado los requisitos de título en el pasado. Una vez que estés en el extranjero, especialmente si participas en un programa a través de una institución que no sea la tuya, asegúrate de comunicarte con tu universidad natal sobre si las clases que te interesan pueden contar para los requisitos de título.

Pasa tus fines de semana viajando. Si estudias en Europa, toma un vuelo rapido y economico o sube al tren Eurail para visitar ciudades vecinas. Los estudiantes de menos de 28 años de edad reciben un 23% de descuento en el pase Eurail. Fuera de Europa, aun tienes muchas oportunidades de viajar domésticamente. Preguntale a tu familia anfitriona o coordinador de estudios en el extranjero dónde vacacionan los locales

Haz nuevos amigos. Todos tus amigos no tienen que provenir de tu universidad. De hecho, estudiar en el extranjero te puede traer grandes amistades con personas de todo el mundo. Todos los estudiantes que conozcas traen algo nuevo y diferente a tu vida, que te pueden enseñar sobre otras culturas, hacerte más sensible, y hacerte más íntegro. Mas, ¿quién no quiere un amigo en extranjero al que escribirle (y una invitación pendiente a visitar a tu amigo) cuando la experiencia de estudiar en el extranjero termine?


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